"Tengo una mala noticia..."

Así empecé el miércoles a decirle a mi jefe que me iba.

Que no hay vuelta atrás, que Cvalda y yo nos vamos a vivir a Oviedo este verano, y que aprovechando que en junio se acaba el contrato, no renuevo. No sé si hacemos bien o mal, pero o lo hacemos ahora, o no lo haremos nunca.

Luego, durante la reunión que teníamos ese mismo miércoles, se lo dije a mis compañeros. Vaya caritas se les quedaron, estos chicos no están preparados para las sorpresas...

Y el viernes me tocó pasar la tarde con mi jefe en el trabajo. Me gustó que me lanzara indirectas ( eso significa que quieren que me quede, luego muy torpe no debo ser... ). Os dejo algunas:
  • "Pero tío, ¿cómo es que te vas? ¿Tú sabes lo que llueve por ahí? Día sí y día también..."
  • "Y hablan con un acento muy raro..." ( no se me ofendan los de esas tierras, que todo se decía con buen humor )
  • "Y no hay metro..."
  • "Ni tanta obra, ni atascos, ni contaminación, ni prisas, ni agobios de gente...¡Que envidia me das!"
Al final, acabó llamando a su padre, que había estado no hace mucho viviendo de alquiler en Oviedo, y avisará a dos ex-compañeros que ahora están viviendo allí por si tienen un currillo para Placis...

La verdad es que no me puedo quejar de compañeros.

Pd: Sí, he vuelto...